Los post “odio al mundo y a su gente” me gustan porque me dan risa, pero se me hacen muy exagerados y tontos. Cuando la gente “despotrica” contra alguien o algo, dejando ver lo muuuuuuy “ensimismada” que está consigo, vaya, que se quiere harto y nada les parece bien; cuando relatan la situación con hartas palabras “altisonantes” (jo –si se dice altisonantes?-), siempre, pero siempre siempre, caen en lo absurdo.
Vrg:
“Maldito gato, qué se cree? A poco no sabe que le pagan con mis impuestos y bla bla bla bla, puto, bla bla bla, estúpido, bla bla bla”. Etc. hasta que llegan a la parte en la que concluyen que son de pocas pulgas.
Bueno, lo que quería contar es que este fin de semana tuve que viajar de emergencia a la tierra de los Sox y Lollapalooza, capital mundial de los Hipsters (ser sede de pitchforkmedia.com le da ese distinguido título) y a mi regreso esta madrugada, luego de documentar mis maletas, me dirigí a la sala de abordaje.
Tenis y pase de abordar en mano, dije “Hello” al poli que te revisa las maletas y me contestó, bueno no, gritó “We got a Sam” y que me pasan a un cubiculito a un lado del detector de metales.
Luego llegó otro officer y con guante de látex y todo (glup) comenzó a revisar si yo, morenazo de 1.90 con cabello chino medio largo y barba de Talibán, llevaba alguna bomba conmigo y pos como no soy revoltoso (no me gusta meterme con las macetas de naiden), ni fui parte del CGH, logré superar el mentado checkpoint sin perder mi virginidad.
Ps ya, me puse a pendejar un rato y a la hora de subir al avión, el mismo cabrón, bueno no, el mismo dude (pa no ser contradictorio) luego de someter a revisión a la reinita Michelle Vieth (bueno, nomás está chida de la cara porque como que la vi medio madreada) me pidió de nuevo que le diera las espaldas y llamó otra vez al camarada (jo, es que estuve con uno que otro colombiano el fin de semana) de los guantes de látex (no more glup) y con mi fluido inglés dije:
ai tink yu alrredi checkd mi
Y que me dice:
Yes, really, i remeber you
Y que le digo:
So?
Y me dice:
Mmmm, it’s ‘cos we love you so much
Y que me quedo callado…
Pos ya, me revisaron de nuevo pero como seguía firme en mi intención de no destruir nada (risa NO malévola, algo así como jijiji) pues FAIL again, tons me subí al avión, le eché los últimos ojos de lujuria a la Michelita y me aventé un coyotito hasta llegar a my beloved city.
Después de migración y recoger mi maleta, al pasar por el semájoro de aduana, qué creen? (o más bien, qué crees Isabel? –tú, mi única lectora, la razón por la que escribo-), otra vez una chingada revisión, pero en esta ocasión la chica de aduana estaba chida, me sonrió y creo que hasta me echó ojitos.
Fin.
Ah, el punto es que yo, buen ciudadano, sin complicaciones, excelente humor y genio, NO ME EMPUTO cuando me pasan cosas así (eso solo le pasa a los malcogidos).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
me has hecho el día con este post y con la etiqueta jajajajaja, muchas gracias!
A tus órdenes lindura! Abogado 200 de los 365 días del año...
Publicar un comentario