martes, 1 de septiembre de 2009

Jane's Adiction

El pasado jueves veinte de agosto de dos mil nueve, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las reformas en materia de narcomenudeo que tantas voces han comentado.

En ellas se permite un mínimo de posesión de narcóticos, los más comunes, marihuana y cocaína, con sendos cinco gramos y medio gramo para su consumo.

El consumidor no farmacodependiente, que ocasionalmente lleva consigo esos estupefacientes, pa’ bajarse la peda o pa’ entrar en el viaje aturdidor, debe sentirse satisfecho ante dicho panorama, sin embargo, es otro el trasfondo de dichas modificaciones a las leyes sustantivas aplicables, a saber:

Anteriormente, el artículo 199 del Código Penal Federal contemplaba la figura conocida como “excusa absolutoria”, cuya aplicación frenaba de tajo cualquier consecuencia jurídica relevante –léase la consignación de la averiguación previa a un juez federal, un auto de formal prisión o una sentencia condenatoria-, a favor del farmacodependiente o consumidor espontáneo que fuera detenido en posesión de algún estupefaciente, siempre y cuando, mediante dictamen pericial, se comprobara que era exclusivamente el suficiente para su consumo personal inmediato y al pleno arbitrio de la autoridad que conociese del asunto.

Empero, las reformas de las que les hablo, suprimieron totalmente la aplicación de dicha gracia a favor de adictos y consumidores, lo que significa que si te encuentran en posesión de más de cinco gramos de marihuana o medio gramo de cocaína: proceso penal seguro.

La posesión simple de narcóticos no es un delito grave y por su penalidad (de 10 meses a 3 años de prisión) alcanza beneficios, sin embargo, de ser sentenciado, una de las consecuencias es el antecedente que genera, que de suyo mancha la vida de cualquier persona que en un futuro pretenda no solo ser un profesional de cualquier rama, sino hasta conseguir un trabajo como cajero de la Comercial.

Para su servidor, los preceptos legales recién modificados, lejos de favorecer los intereses de consumidores, suprimen una figura legal que por mucho era más favorable a quien era detenido en posesión de narcóticos, pues hasta 30 o 40 gramos de marihuana podían ser considerados como para el consumo personal de un sujeto, sin embargo, lo que hoy rigen son las tablas que lo preconizan (artículo 479 de la Ley General de Salud) y que taxativamente imponen límite a la posesión de enervantes.

Moraleja: si van a andar de marihuanos, que sea uno, dos o tres cigarros a lo mucho lo que lleven consigo, lo mismo si son pericos, medio gramo es alrededor de cinco grapas, ABUSADOS.

Los quiero.

martes, 26 de mayo de 2009

Y diche una y diche doch y diche trech!!

Los post “odio al mundo y a su gente” me gustan porque me dan risa, pero se me hacen muy exagerados y tontos. Cuando la gente “despotrica” contra alguien o algo, dejando ver lo muuuuuuy “ensimismada” que está consigo, vaya, que se quiere harto y nada les parece bien; cuando relatan la situación con hartas palabras “altisonantes” (jo –si se dice altisonantes?-), siempre, pero siempre siempre, caen en lo absurdo.

Vrg:

“Maldito gato, qué se cree? A poco no sabe que le pagan con mis impuestos y bla bla bla bla, puto, bla bla bla, estúpido, bla bla bla”. Etc. hasta que llegan a la parte en la que concluyen que son de pocas pulgas.

Bueno, lo que quería contar es que este fin de semana tuve que viajar de emergencia a la tierra de los Sox y Lollapalooza, capital mundial de los Hipsters (ser sede de pitchforkmedia.com le da ese distinguido título) y a mi regreso esta madrugada, luego de documentar mis maletas, me dirigí a la sala de abordaje.

Tenis y pase de abordar en mano, dije “Hello” al poli que te revisa las maletas y me contestó, bueno no, gritó “We got a Sam” y que me pasan a un cubiculito a un lado del detector de metales.

Luego llegó otro officer y con guante de látex y todo (glup) comenzó a revisar si yo, morenazo de 1.90 con cabello chino medio largo y barba de Talibán, llevaba alguna bomba conmigo y pos como no soy revoltoso (no me gusta meterme con las macetas de naiden), ni fui parte del CGH, logré superar el mentado checkpoint sin perder mi virginidad.

Ps ya, me puse a pendejar un rato y a la hora de subir al avión, el mismo cabrón, bueno no, el mismo dude (pa no ser contradictorio) luego de someter a revisión a la reinita Michelle Vieth (bueno, nomás está chida de la cara porque como que la vi medio madreada) me pidió de nuevo que le diera las espaldas y llamó otra vez al camarada (jo, es que estuve con uno que otro colombiano el fin de semana) de los guantes de látex (no more glup) y con mi fluido inglés dije:

ai tink yu alrredi checkd mi

Y que me dice:


Yes, really, i remeber you

Y que le digo:

So?

Y me dice:

Mmmm, it’s ‘cos we love you so much

Y que me quedo callado…

Pos ya, me revisaron de nuevo pero como seguía firme en mi intención de no destruir nada (risa NO malévola, algo así como jijiji) pues FAIL again, tons me subí al avión, le eché los últimos ojos de lujuria a la Michelita y me aventé un coyotito hasta llegar a my beloved city.

Después de migración y recoger mi maleta, al pasar por el semájoro de aduana, qué creen? (o más bien, qué crees Isabel? –tú, mi única lectora, la razón por la que escribo-), otra vez una chingada revisión, pero en esta ocasión la chica de aduana estaba chida, me sonrió y creo que hasta me echó ojitos.

Fin.

Ah, el punto es que yo, buen ciudadano, sin complicaciones, excelente humor y genio, NO ME EMPUTO cuando me pasan cosas así (eso solo le pasa a los malcogidos).

jueves, 21 de mayo de 2009

Nosierto

Nah! Era broma Sánchez Villa, sí me caes bien...

SIGO CON LA TESIS

Aunque nadie me lee (Isabel, espero que tú si), ahora si ando en chinga con mi tesis, me daba hueva hacerla pero ya vi que no es tan difícil, namás espero poder terminarla en los 6 meses que me dieron como término.

Te quiero Isabel!


Godspeed everyone who reads me (menos a Sánchez Villa, que seguro no ha pasado ni pasará por aquí).